Universalis Catholic Hierarchy ACI Prensa

sábado, mayo 05, 2007

"Mandatum novum do vobis" (Jn 13, 34)

En el Evangelio de hoy, Domingo V de Pascua, Jesús nos propone la nueva ley de la Nueva Alianza: el Amor.
"Os doy un mandamiento nuevo: que os améis unos a otros, así como yo os he amado" (Jn 13, 34). La Nueva Alianza está cimentada en el Amor, pero no sólo el amor de Dios hacia el hombre, sino también el amor del hombre al hombre y del hombre a Dios.
Este es un texto posterior al Lavado de los Pies. Nos ubicamos en el contexto del Jueves Santo, previo a la traición de Judas. "Cuando salió Judas del cenáculo, dijo Jesús: 'Ahora es glorificado el Hijo del hombre, y Dios es glorificado en él. Si Dios es glorificado en él, también Dios lo glorificará en sí mismo: pronto lo glorificará'" (Jn 13, 31-32). La glorificación de Cristo, para san Juan, es la crucifixión: es en ese momento donde Cristo lleva a cabo su misión y a la plenitud su enseñanza. Y es en esa crucifixión donde Dios, el Padre, el Hijo Cristo Jesús y el Espíritu Santo, son glorificados en una sola divinidad. Recordemos la fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz que celebramos el pasado Jueves: "Y yo, cuando sea levantado de la tierra, atraeré a todos hacia Mí" (Jn 12, 32).
"Hijos míos, me queda poco de estar con vosotros" (Jn 13, 33). Jesús reconoce la proximidad de la Pasión, y se la comunica a los discípulos. No les esconde que morirá dentro de poco; hace tiempo ya que venía anunciando su muerte.
"Os doy un mandamiento nuevo: que os améis unos a otros; como yo os he amado, amaos también entre vosotros. La señal por la que conocerán todos que sois discípulos míos será que os amáis unos a otros" (Jn 13, 34-35). Esta es la petición de Jesús y deberá ser la señal de la filiación divina: el amor entre nosotros.
¿Vivimos realmente en este amor? ¿Somos conscientes de esta exigencia de Dios? Es hora de que hagamos un mea culpa, reconozcamos nuestra situación y roguemos por el perdón incondicional y misericordioso del Padre. Esforcémonos, pues, en vivir realmente este mandato de Cristo.